Kellyanne Conway tiene razón. La polémica asesora del presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que la mayor parte de las personas no sabían de la masacre de Bowling Green porque no había sido cubierta por la prensa.

Eso es cierto.

Aunque Conway también está equivocada: la razón por la que ese suceso nunca fue cubierto obedece a que, sencillamente, nunca ocurrió.

Conway hizo referencia a la inexistente masacre para justificar la medida mediante la cual Trump prohibió temporalmente el ingreso a Estados Unidos de personas procedentes de siete países de mayoría musulmana.

“El presidente (Barack) Obama estableció una prohibición de seis meses en el programa de refugiados iraquíes después de que dos iraquíes que vinieron a este país, se radicalizaran y fueran los autores intelectuales de la masacre de Bowling Green”, dijo Conway durante una entrevista con la cadena de televisión estadounidense MSNBC.

En 2011, el gobierno de Obama aplicó medidas de seguridad ampliadas para el escrutinio de los ciudadanos iraquíes que querían viajar a Estados Unidos después de que dos personas de esa nacionalidad fueron arrestadas bajo cargos de terrorismo.

La supuesta masacre

Los detenidos fueron Waad Ramadan Alwan y Mohanad Shareef Hammadi, quienes fueron condenados por intentar enviar armas y dinero para apoyar a Al Qaeda en Irak.

También reconocieron que cuando vivían en Irak usaron bombas artesanales para atacar a las tropas estadounidenses en ese país.

Sin embargo, aunque Alwan y Hammadi vivían en Bowling Green (en el estado de Kentucky), nunca fueron acusados de planear o de intentar ejecutar un ataque en Estados Unidos .

Ambos aún se encuentran en prisión.

Corrección tardía

La frase de Conway desató una serie de burlas en las redes sociales y el término “Bowling Green Massacre” se convirtió en tendencia en Twitter, cuyos usuarios empezaron a enviar mensajes rindiendo tributo a la memoria de las personas que perdieron su vida en la masacre que nunca ocurrió.

La asesora presidencial corrigió sus palabras también por Twitter al aclarar que su intención era referirse a “los terroristas de Bowling Green”.

Pero no todo el mundo se burla.

El alcalde de Bowling Green, Bruce Wilkerson, dijo que podía entender que alguien se equivoque al hablar durante una entrevista y dijo que valoraba la aclaratoria.

Bowling Green es conocida por ser un lugar de acogida para los refugiados y es el lugar de residencia del senador republicano Rand Paul, cuyo portavoz dijo este viernes que hace falta enfocarse en la política de inmigración.

Este es la segunda polémica que protagoniza Conway desde la llegada de Donald Trump al poder, el pasado 20 de enero.

Previamente alcanzó gran notoriedad al acuñar la frase “hechos alternativos” para defender los datos con los que el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, intentó contradecir las estimaciones de la prensa sobre la cifra de asistentes a la toma de posesión de Trump que se basaban en imágenes fotográficas.

La prensa estadounidense dijo entonces que los datos de la Casa Blanca eran “falsedades” y “mentiras”. Conway dijo que se trataba de “hechos alternativos”.