WASHINGTON.- El nuevo director interino de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), Tom Homan, es conocido por su eficacia en las deportaciones y ahora, como parte del reforzamiento de la vigilancia fronteriza, ya ha iniciado la búsqueda de más cárceles para inmigrantes detenidos al cruzar ilegalmente hacia EEUU.

Homan, quien requerirá confirmación en el Senado, fue seleccionado la noche del lunes por el presidente Donald Trump, por encima de Daniel Ragsdale, quien ocupó el cargo durante apenas diez días desde la toma de posesión.

En rueda de prensa, Homan afirmó que la misión de ICE es cumplir al pie de la letra las nuevas órdenes ejecutivas de Trump para fortalecer la seguridad nacional y fronteriza.

“Estamos acá para servir como organización”, aseguró Homan, empleado de carrera bajo la anterior administración.

La semana pasada, Trump emitió una serie de órdenes ejecutivas acordes con su promesa de estrechar el cerco a los inmigrantes indocumentados, que incluyen la construcción de un muro, la contratación de unos 10,000 agentes de ICE, la ampliación de centros de detención, y la cancelación de fondos para ciudades “santuario”.

Hasta su nuevo nombramiento, Homan prácticamente ha manejado la “palanca” de la “máquina de deportaciones” como principal encargado de las operaciones policiales y de deportaciones de ICE desde 2013.

En ese cargo, Homan “lideró los esfuerzos de ICE por identificar arrestar, detener y expulsar a inmigrantes ilegales, incluyendo a aquellos que representan un peligro para la seguridad nacional, o son un riesgo para la seguridad pública”, explicó el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly en un comunicado.

En su mira también están “los que entran ilegalmente a EEUU o minan la integridad de nuestras leyes de inmigración y los esfuerzos para el control de fronteras”, agregó.

Ahora, Homan estará de lleno al frente de una agencia federal que desde siempre ha sido objeto de críticas por grupos cívicos, pro-inmigrantes, y defensores de los derechos humanos.

Dos activistas consultados hoy por este diario expresaron preocupación por el nombramiento, y por la idea de que ICE tendrá “carta blanca” para aumentar las deportaciones.

“Los cambios rápidos en la Administración Trump, a raíz de las órdenes ejecutivas que se elaboraron deprisa, deben causar preocupación. Thomas Homan, el director interino de ICE, tiene conocimientos íntimos de la máquina de deportación que usó la Administración Obama”, señaló Ben Monterroso, director ejecutivo de “Mi Familia Vota”.

“Parece que el presidente Trump está llenando su Administración con gente que seguirá sus órdenes, no con gente que proveerá una guía sobre cómo implementar los cambios en la política migratoria de forma humana y con miras a mantener a las familias unidas”, se quejó Monterroso.

Por su parte, Maribel Hastings, asesora de “America’s Voice”, afirmó que las órdenes migratorias “no han dejado dudas de que pretende fortalecer e incrementar una fuerza de deportación” y reactivar controvertidos programas policiales como “Comunidades Seguras” y “287g”, además de otorgar a los agentes federales amplios poderes discrecionales para decidir quién constituye o no una amenaza a la seguridad nacional y pública.

“Si estas medidas llegaran a implementarse, el cerco que está tendiendo Trump a los indocumentados es tan amplio, que incluso quienes nunca hayan sido acusados ni condenados de un delito están en riesgo de deportación… y sin duda darán a ICE carta blanca para incrementar las remociones”, dijo Hastings.

Aunque el año pasado Homan aseguró al diario “The Washington Post” que las deportaciones no son la parte favorita de su trabajo, lo cierto es que bajo la Administración Obama supervisó la expulsión de más de 900,000 personas.

En su momento, Homan explicó que quienes son deportados “ya han agotado” su derecho al debido proceso y reciben una orden final de deportación.

Es, por lo demás, la postura oficial de ICE y su primera defensa cuando surgen informes de gente que ha sido deportada por error.

Por su parte, Ragsdale se desempeñó como subdirector de ICE durante cuatro años y, para aplacar rumores de su supuesta salida, la agencia indicó en Twitter que éste permanecerá en su antiguo cargo.