WASHINGTON.- La Casa Blanca insistió este miércoles en que los demócratas están bloqueando injustamente la confirmación de varios miembros del Gabinete presidencial, y sugirió que apoyaría si el Senado confirma a Neil Gorsuch como juez vitalicio en el Tribunal Supremo, si es necesario mediante la “opción nuclear”.

En la actualidad, la confirmación de Gorsuch requiere el “sí” de 60 de los 100 escaños en el Senado, donde los republicanos totalizan 52 y necesitarían el apoyo de los demócratas, que han prometido bloquearlo.

Entre los escenarios posibles, el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, puede recurrir a la llamada “opción nuclear”, en la que altera los reglamentos parlamentarios de tal manera que el nominado solo requiera mayoría simple, o 51 votos.

Preguntado sobre si Trump apoyaría esa opción, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, afirmó hoy que el mandatario considera que Gorsuch está “increíblemente cualificado” para el cargo vitalicio y merece apoyo bipartidista.

“Creo que el presidente dejó muy en claro que la decisión (de la opción nuclear) es algo que preferiríamos no hacer, pero que en última instancia depende del senador McConnell”, explicó Spicer.

El portavoz se quejó nuevamente de que la Administración Obama no tuvo problemas para lograr la eventual confirmación de las juezas Sonia Sotomayor y Elena Kagan al Tribunal Supremo, aún cuando los republicanos no apoyaban su filosofía jurídica.

Spicer no mencionó que en 2005 los demócratas votaron a favor del presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, y en 2006 por el juez Samuel Alito, ambos conocidos por sus credenciales conservadoras.

Además, los demócratas se quejan de que los republicanos no pueden ahora exigir un trato justo cuando el año pasado se negaron siquiera a tener una audiencia de confirmación para el juez Merrrick Garland, propuesto por el presidente Barack Obama en marzo de 2016, un mes después de la súbita muerte del juez conservador, Antonin Scalia.

Grupos progresistas afines acusan a Gorsuch de ser un “ideólogo” conservador, y creen que los republicanos le “robaron” el  puesto a Garland, y así lo manifestaron durante una protesta anoche en las escalinatas del Tribunal Supremo.

Gorsuch, de 49 años, fue nombrado anoche por el presidente Donald Trump, quien lo calificó como alguien con una “mente brillante”, y que además obtuvo apoyo bipartidista cuando fue confirmado en 2006 como juez federal ante el décimo Circuito de Apelaciones en Denver (Colorado).

El nombramiento de Gorsuch es una bendición para los conservadores, porque éste mantiene una filosofía muy parecida a la de Scalia: se ciñe estrictamente al texto de la Constitución, se opone al aborto, y ha emitido dictámenes en contra de los derechos de los homosexuales, de la eutanasia, y de los programas de “acción afirmativa” que dan trato preferencial a las minorías en las  universidades.

En sus dictámenes a lo largo de su carrera, Gorsuch también ha apoyado a las organizaciones religiosas que se niegan a dar a sus empleados cobertura médica para los anticonceptivos, y restricciones a los derechos de los homosexuales.